Saltar al contenido

De Usuario Fuenteovejuna

26 julio 2009

Fuenteovejuna:

¿Valía la pena partir a la comunidad?
¿Valía la pena humillar a autoridades, alumnos y academicos?
¿Valía la pena destruir la imagen de la facultad?
¿Valía la pena dejar a pesonas que no hacen clases la elaboración de un calendario de evaluaciones desastroso?
¿Valía la pena arruinar el primer año de muchos?
¿Valía la pena cerrar Wikiderecho?
¿Valía la pena aprovecharse de la cobardía del rector?
¿Valía la pena creer que nos ibamos a tragar un discurso digno de Fidel Castro?
¿Valía la pena enemistar a tanta gente?
¿Valía la pena tanta comisión? Si querían cambios inmediatos, ¿donde quedaron las soluciones inmediatas?
¿Valía la pena tener a Omar cocinando dia y noche durante 40 dias?
¿Valía la pena tanto insulto, tanto pelambre (que de sguro habrá) contra los que no apoyamos la toma?
¿Valían la pena 42 dias?
¿Valía la pena crucificar a una persona, independiente de su calidad moral?
¿Valía la pena todo esto?

Quiero respuestas. Y que no me las den los mismos de siempre. Quiero que me las den los que encabezaron esto.

¿Donde están?
¿Donde estuvo Branislav Marelic cuando algunos de mis compañeros estaban desesperados por las pruebas en procesal?
¿Acaso desearles suerte por facebook era lo unico que podía hacer?
¿Donde está el CED?
¿Donde quedaron tantas declaraciones que hicieron? ¿Porqué todo lo que escucho ahora son insultos contra Jocelyn-Holt y Zambrano?
¿Donde está Gabriel Boric cuando ahora si se necesita un lider que dé aliento?
¿Donde Está Sebastían Aylwin ahora? ¿Sigue teniendo la fuerza?
¿Donde está el Sr. Fernando Atria, que durante la toma pasaba dias enteros en la facultad?

¿Por qué debería integrarme a comisiones con un sesgo tan claro?
¿Por qué ya no veo consignas heroicas en la facultad, y veo facebook lleno de discursillos sin fuerza?
¿Por qué en EL MERCURIO salía escrito que habian 900 estudiantes todos los dias en la toma y las cartas de algunos profesores que debieron haber defendido la legalidad y en cambio apoyaban la toma eran pan de cada día?
¿Por qué el Sr. Boric nunca aclaro él mismo el tema del plagio con Bascuñán Jr.?
¿Por qué algunos se quejan de lo duro, o de la bajada de Wikiderecho si estaban listos para afrontar hasta las últimas consecuencias?
¿Por qué algunos compañeros han sufrido un martirio público por su ideología, su apellido o el profesor con el que trabajan?
¿Porqué un profesor que no hace clases hace 5 años es ahora una autoridad cuando se suponía que el claustro debía ser limpiado de situaciones como esa?
¿Por qué el AAPlus o como sea que se llame no sale a la luz?
¿Por qué tanta tirria contra Jocelyn-Holt ahora, por criticar todo esto?
¿Acaso en el pasado ningún profesor criticó a Nahum sin que se le criticara tanto por su opinión?
¿Porqué algunos estudiantes y grupos políticos se daban la libertad de dejar la purtes abiertas para que un grupo ajeno a la univesidad entrara asi como así, y que se molestaran cuando los funcionarios intentaban cerrar la facultad e impedir una invasión cobarde como la de los pingüinos el año pasado, apoyada por la FECH?
¿Por qué, si somos estudiantes de derecho se recurrió a insultos, cortes de relaciones, fideos en la puerta de decanato, discusiones diarias en el pasillo entre los Sres. Boric y Barroilhet, apoyos truchos, medidas de fuerza de todo tipo, para “recuperar espacios neutros” que ahora estamos seguros que no existiran más?
¿Por qué el profesor Rios tiene que andar haciendo la pega de un Decano (S) part-time?
¿Porqué ahora salen a la luz todos estos detalles de los profes que apoyaron la toma?
¿Por qué caimos nosotros mismos en medidas de fuerza si se supone que somos una Facultad creativa y pensante?

Quiero que me respondan los mismos que encabezaron esta toma. No quiero las respuestas añejas y repetidas de la masa. No quiero respuestas superficiales como “El CED está en el pasillo al lado de…” ni quiero Demagogia. Quiero, de una vez por todas, La Verdad.

¿O acaso es ud. capaz de responderme sin faltas de respeto, señor Pavez?

Un Decano (s) Designado en Derecho

15 julio 2009

Sería ampliamente pertinente dialogar en torno a esta realidad.

Cual Federicci, cual Bascuñán Valdés o cual Rosende, nuestra Facultad ha recibido un Decano (s) designado por el Rector Víctor Pérez desde Casa Central a través de movimientos coludidos desde La Moneda.

Para abundar, el Señor Ortiz, Decano (s) designado, viene a “normalizar” la Escuela y su Claustro. Evidentemente sin respaldo del mismo, órgano legal y legítimamente constituido como cuerpo elector de la máxima autoridad de esta Escuela: el Decano.

Aún peor, el Señor Ortiz no asistió al último claustro (en que manifestó su voluntad de renunciar el Decano Nahum) y se ha negado a convocar otro para explicar y recibir comentarios de parte de sus bases. Ello refleja una forma de liderazgo inconsulta, esperemos que no autoritaria.

Es lamentable que el Profesor Ortiz manche de esta forma su notable currículum, es doloroso ver cómo esta Escuela recibe un Decano (s) designado.

¿Derecho se quedará de brazos cruzados mientras esto sucede frente a sus narices?

De la Democracia y otros cuentos

14 julio 2009

La Escuela de Derecho de la Universidad de Chile siempre ha sido una especie de maqueta a escala menor, una parodia de lo que es el ambiente político a nivel nacional. Es por ello que, tras analizar la situación vivida este malogrado semestre en nuestra Casa de Estudios, se sienten unas misteriosas ganas de hacer analogías con ciertos momentos históricos.

Wikiderecho ha decidido mantenerse abajo hasta que se vuelva a elegir un Decano por la vía establecida en los vapuleados estatutos de la Universidad, y yo no estoy de acuerdo. Siento que no tenemos por qué darle un uso como herramienta de presión a una página que en sus inicios fue concebida por y para la comunidad, un lugar de confrontación de ideas, y gran fuente de información. Además, los únicos perjudicados son los alumnos que la visitan, porque dudo que el señor Ortiz deje de dormir bien por esta bajada, y nuevamente pagan justos por pecadores como en todo lo que ha ocurrido este año. Sin embargo, “mayoría gana”, y yo, muy democráticamente, acato lo que el Equipo ha decidido, y tomo esta oportunidad que me dan para escribir mis pensamientos amarillistas, sin miedo y sin vergüenza, con total apertura a críticas y correcciones. Después de todo, ya las he recibido sin siquiera pedirlas, cada vez que hablo con alguien de “democracia”, ese bello término que está tan manoseado que no sé cómo lo puedo escribir. 

Todo parte por el hecho innegable y notable de que nadie votó por una toma en las urnas, como sí se hizo con el petitorio, el pasado mes de Abril. “Es que es una medida de fuerza” dijeron los que la fraguaron. Vaya, wow, como si no se hubiera notado. La pregunta, señores, no es el “qué”, es el “cómo”, y justamente se desvió tanto la atención de ese punto, que al final todos acabamos metidos en debatillos explicándonos mutuamente lo que creíamos democracia y lo que no, casi hasta la insanidad. 

Se sabe que un petitorio en unas cuantas hojas de papel no mueven a nadie, que se necesitan medidas para hacerlo cumplir, poner en marcha ese “derecho a la revolución” que la masa se atribuye, trabajando para el cambio. Hasta ahí, es casi comprensible. Sin embargo, aparte de tolerar una toma por la que no voté, ni a favor ni en contra, tuve que oír arengas guerrilleras en las cuales me explicaron, o intentaron explicar, que “la mayoría lo aprobó”, “la mayoría lo exigió”, “la mayoría es democracia”… Esa mayoría cambió según la etapa del conflicto, pero los caudillos revolucionarios parecieron olvidarlo, o más acertadamente, ignorarlo, y la usaron como la explicación fundamental hipotética, fuera de toda discusión (y antinomia).

La mayoría en las asambleas pre-toma manifestó si “apoyaría” una toma, en caso de que se tuviera que votar, y la gente que votó que sí, esperaba ver una colilla el mismo día del petitorio, colilla que mágicamente se omitió. Entiendo que cuando estamos jugando a ser políticos tenemos que saber cómo y cuándo movernos, como muy bien expuso el señor Dettoni en ese mail que fue publicado en pleno pasillo (como casi todo lo que se dijo respecto a los acontecimientos), pero esta omisión es la pata coja del movimiento, y ellos lo saben. Explicar la salida de una autoridad escogida mediante una toma de las instalaciones, es como si un cierto general de hace unas cuántas décadas nos explicara que hizo lo que hizo porque “la mayoría estuvo de acuerdo”, aunque jamás nadie sufragó a su favor, sino hasta después que se hubiera hecho con el poder. Como dije, la Facultad es una parodia de ciertos momentos históricos chilenos. Y lo más divertido de esto, es que la mismísima Wikiderecho fue catalogada de “heredera de un pasado golpista y vendepatria”, si lo cité bien. Golpista, eh. Hasta donde yo sé, la Wiki no tomó ninguna instalación, no es un poder político, no derogó ni tácita ni explícitamente ningún estatuto, ni disolvió ningún CED. De hecho últimamente me cuestiono para qué le dimos nuestro voto a un CED, si al primer coup d’Université, por ponerle un nombre, se va a autodisolver y en su lugar tendremos que seguir un grupo de voceros elegidos a mano alzada en un hall con menos de 1/5 del universo total de los estudiantes. Díganme quién es el golpista después de eso.

La mayoría en-toma decía dar la oportunidad a cualquiera de ir y oponerse al movimiento. No me voy a ir por el lado de los argumentos emocionales del supuesto bullying que se dio en estas asambleas hacia los opositores, ni me voy a poner a hablar de mi concepción del respeto y todo eso que hemos oído hasta el cansancio, pues se ha echado mano de todo argumento posible para defender la postura propia, algunos casi irrisorios. No es necesario. “Así no más es la cosa, es Estado de Excepción” me contestaron cuando pregunté por qué incluso el que no está de acuerdo con el poder de decisión de las Asambleas, tenía que ir a expresarse a ellas. Cualquiera podía entrar, al fin y al cabo. Pero esa grandeza de espíritu demostrada al permitir la entrada a cualquiera para que diera su opinión provenía de la superioridad numérica, claramente. “Ah, ¡entonces reconoces que éramos la mayoría!” me dirán. Ah, ah, alto ahí. Mayoría en-toma es distinto de mayoría pre y post toma. La mayoría en toma era un número increíblemente pequeño, pero también, increíblemente astuto, y por todos los medios posibles nos intentaron hacer creer que realmente eran equivalentes al épico 80% de valientes que apoyaron el petitorio. De hecho, en alguna parte del camino, ese 80% que votó sí por el petitorio se convirtió en un 80% que votó sí por la toma. “Es que venía implícito en el voto” me dijeron. Ok, votemos por el próximo Presidente de la República, pero cuidado eh, que puede venir implícito en el voto que se quedará por dos períodos, porque se discutió en asambleas públicas antes, ¡y la gente parecía estar de acuerdo!… Por favor. Lo más molesto de este movimiento es que siempre creyó poder burlarse del intelecto del estudiantado, usando los medios de comunicación con gran destreza. Bueno, eso no lo puedo criticar, pues es admirable el buen uso que le dieron a los mails, blogs, diarios y televisión, esté de acuerdo yo o no con su postura, y es cosa de cada uno creer o no creer lo expuesto. Yo misma creo ciertas cosas que se dijeron, así como otras las niego absolutamente, o las ignoro por su poca objetividad.

Otro eje de este dilema es la persona del señor Nahum. El último punto del petitorio, como quien no quiere la cosa, exigía la salida del ahora ex-Decano, quien tozudamente se negaba a abandonar su puesto. Tiene lógica, claro, porque dejar el puesto era igual a darle la razón a los ataques recibidos de todos lados. Creo no ser la única que gracias a este episodio entendió bastante respecto de los feelings y ambiciones que recorren los pasillos sin que nos demos cuenta, pero lo que no entiendo en absoluto es esta abanderización por parte de los estudiantes con el viejo entrepiso, o con los siete valientes de la acusación esa. Algunos profesores, en una expresión máxima de amarillismo (como la que estoy dando yo con esta columna), primero apoyaron a uno y después a los otros mediante esas simpáticas declaraciones que aún tapizan nuestro hall cada cierto tiempo. Y después, tuvieron que pedir disculpas. ¿Disculpas? ¿Qué es esto, una guerra civil? ¿Era realmente así de reprobable pensar una cosa y luego cambiar de opinión, así de nocivo “traicionar” uno u otro bando? La palabra traición es de alto calibre, pero aquí se usó a diario y sin ningún cuidado. Matricúlate con Nahum, matricúlate con Atria, con Boric, con quien sea, pero toma parte o la toma te partirá a ti. Si algo repruebo de la oposición de la toma es esta adoración por el señor Nahum, quien cual mártir es venerado por algunos alumnos y profesores. Lamento decir que yo llevo sólo dos años en esta Facultad, por tanto no me siento en condiciones de juzgar apresuradamente su gestión, pero en el tiempo que he estado, no me parece que haya hecho nada por mí, ni por nuestra Facultad, más que meterles una prueba a los mechones y parar un edificio que cuesta un mundo ocupar, aunque pasa vacío. No me voy a poner la camiseta por él, ni siquiera como académico, pues independiente del escándalo del plagio, que por lo demás se mezcló demasiado con el problema institucional y fue comidilla de los medios erróneamente, no suelo respetar académicos que en clases utilizan mal lenguaje. Le quedaba sólo un año de reinado, y el conflicto jamás habría estallado por ese lado si no se hubieran atravesado en su camino esas declaraciones de los profesores, y al final los alumnos, cual obedientes soldados, acabaron dando la pelea y sacándolo, presionando a ese pusilánime rector que tenemos. No es por acusar a nadie, pero veíamos tan poco a Nahum, que definitivamente no somos nosotros los mayores beneficiados con su salida. En todo caso, no es mi problema averiguar las lealtades de nadie. Los profesores parecen más preocupados de eso, pero es porque tienen motivos para hacerlo; algunos se conocen desde antes que los que somos estudiantes aprendiéramos a hablar. Aún así, no justifico que traten de discutir con nosotros de igual a igual. Se les agradece su confianza en nuestro intelecto, pero ojalá recuerden que seguimos siendo alumnos y ellos siguen siendo profesores, los que ponen las notas y toman el grado. Una mirada a los plotters de hace unas semanas muestran lo inestable de esta situación, pero nadie se ha dado el trabajo de discutir eso.

¿Y ahora? acabamos con un decano designado, un claustro dividido, alumnos tirando perros en las salas de los profesores, y una recalendarización a medio hacer. No he oído casi nada de lo que se estableció como logrado, y las comisiones que pudieron empezar a trabajar hace meses si se hubiera quitado lo de la renuncia de Nahum, están ahí… y eso. No quiero restarle crédito a las posibles reformas que vamos a lograr, ni al sacrificio de los que creían en el movimiento y se quedaron, así como los opositores valientes que iban a dar la lata a cada asamblea de las 10 de la noche, pero… ¿valió la pena este cisma? Como compañeros que somos, estamos divididos en una pseudo guerra civil, y probablemente las generaciones que la vivieron quedarán marcadas como las de 10, 20 y 30 años antes. La Wiki está abajo y yo no estoy de acuerdo, pero antes de que se cerrara vi lo que la gente escribía en los artículos y dejaba mucho que desear. Realmente siento que es más lo que perdimos que lo que ganamos, y espero de corazón que durante los próximos años se manifieste lo logrado, o al menos, se normalice la enseñanza del Derecho, por encima de estas contiendas de conventillo que, cuando arrastran de a poco a la gente, se convierten en huracanes.

Personalmente, lo único que pido es que la próxima vez que alguien quiera hacerse el rebelde, lo haga callado. No se atrevan de nuevo a intentar que me entre por osmosis su concepto de democracia: si quiere ser golpista, si quiere ser nahumista, si quiere ser díscolo, séalo con orgullo y arbitrariedad, pero a mí… no me vengan con cuentos de libertad, compañerismo, respeto y open mind, porque sé cómo es la naturaleza humana, y definitivamente, en política no caben las utopías.

Otra Nociva Colusión

14 julio 2009

Hermógenes Pérez De Arce debería volver a escribir sus Columnas en El Mercurio. En Derecho, al parecer tiene un público cautivo que lo sigue a rajatabla. Y es que su alegría ya llegó y se instaló en Pío Nono #1, donde sin ton ni son, un grupo de académicos arrojan trigo a los alumnos, un grupo de académicos que se coluden con un grupo de estudiantes en una estrategia concertada y financiada, se dan Golpes de Estado a las autoridades e instituciones de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile y Autogolpes para desconocer el Estatuto y las instituciones que democráticamente nos dimos como Comunidad Universitaria y particularmente como estamento estudiantil. Y no termina ahí la invitación a Pérez De Arce, ya que al parecer, desde La Moneda se sigue instruyendo a la Casa Central para la designación de autoridades “dedocráticas” para ejercer el poder en situaciones de excepción e inconsultas con las vías democráticas que revisten de legitimidad a estos procesos. Así se trabaja ahora en Derecho, si no ganas -o directamente no te atreves a participar- en las urnas, no importa: tómate la Facultad.

Me han dicho hasta el cansancio que no siga criticando la toma, que es políticamente incorrecto, que es estratégicamente impopular y socialmente suicida; pero me mantengo en mis trece y no traicionaré mis principios para sumar más votos en una urna que hoy está tan desplazada comodeslegitimada, tan ignorada como degradada, tan basureada como irrespetada.

Durante la toma se vivieron las pasiones más infecciosas que una Escuela de Derecho puede tolerar. Un grupo de estudiantes que jamás fue mayoritario aclamó una toma de lasdependencias de la Facultad sin mediar un proceso democrático, sino cinco reuniones simultáneas “De-Generación” que no sumaron ni al 20% de la totalidad de los estudiantes de la Escuela. Un día antes habíamos sido capaces de concurrir más de 1400 personas a las urnas para votar unpetitorio donde el 81% votó a favor, y se desconoció este proceso sustituyéndose la soberanía popular por el asambleísmo, probablemente uno de los más grandes vicios de la democracia. Aún peor, se “declaró” la toma sin siquiera haber oído la propuesta de la contraparte, sin si quiera haber escuchado qué tenía que decir Decanato.

Pero qué podía esperar de un Centro de Estudiantes que tenía una estrategia coludida para tal efecto (así lo demuestra la filtración del Mail de Dettoni), qué podía esperar de un Centro de Estudiantes que es financiado por el estudio jurídico Harasic & López (de Davor Harasic y Julián López), por el Centro de Estudios Públicos (CEP, donde participan Lucas Sierra y Enrique Barros), cuatro de los que firmaron la primera carta en contra del Decano Roberto Nahum. Los siete nombres se completan con María Inés Horvitz (que, hasta donde sé -puedo equivocarme- llevó la Reforma Procesal Penal a la UDP), Fernando Atria (Jornada Completa en la UAI) y Jaime Irarrázabal (Profesor de la Escuela que hace muchos años no imparte cátedra -¿hablaban de un claustro viciado por estas causas?- y que hoy esViceDecano (s)). Atendiendo también a que Harasic y Barros son miembros del directorio de al UAH y este último es el Presidente del Colegio de Abogados.

Me avergüenzo, sinceramente, de haber tenido a dos de esos siete firmantes como profesores. Me decepciono porque ningún jurista que se aprecie de tal -como ellos- puede pisotear tan olímpicamente principios esenciales del Derecho, como el debido proceso, la presunción de inocencia, la bilateralidad de la audiencia y el respeto por las instituciones.

No se trata de defender a Nahum. No caeré en las dicotomías propias de la izquierda que buscan instalar que o se quiere mejorar la Escuela o no se es más que un vil fascista nahumista, individualista, egoísta y rastrero. No lo acepto. Aquí se trata de ser sincero y firme en las convicciones y principios que deben imbuir a todo quien se diga estudiante de derecho. Esas convicciones nos deberían llevar a rechazar enérgicamente los Golpes de Estado, los autogolpes y las designaciones de decano (s) desde La Moneda y/o Casa Central.

Nos deberían llevar a condenar a un Centro de Estudiantes que desconoce su responsabilidad estatutaria y viola flagrantemente disposiciones del Estatuto que nos otorgamos democráticamente los estudiantes. No podemos tolerar que más de 150 estudiantes hayan dado cumplimiento a una de las vías para convocar a un referendum -para votar de una buena vez la toma- y se nos haya cerrado la puerta en la cara. Le dieron un autogolpe a las instituciones, “derogaron” el estatuto, al Consejo de Representantes y hasta al TRICEL. Reemplazaron la democracia por Asambleas “de Toma” que se citaban a las 21 hrs., empezaban a las 23 hrs. y terminaban de madrugada, y seguían escupiéndonos en la cara diciéndonos que “cualquiera puede participar”.

Pedimos y exigimos constantemente que se refrendara la toma, que se votara por todos los estudiantes y no sólo por el grupo que pernoctaba en Pío Nono; pero brillantes mentes, como Sebastián Aylwin, nos respondieron con frases como “Ustedes pueden tener la razón, pero nosotros la Fuerza”. Y se dicen estudiantes de Derecho…

Un muy buen amigo escribió: “La Facultad de Derecho de la Universidad de Chile no está en toma, porque desde el 29 de Abril que allí no se construye Universidad, y porque desde el 29 de Abril que aquello dejó de ser una Facultad”, yo agregaría: y porque desde el 29 de abril, allí no hay Derecho.

Como guinda de la torta, se dice que Derecho volvió a la normalidad, normalidad inexistente toda vez que tenemos un decano designado, un claustro amordazado, un centro de estudiantes golpista y un grupo de profesores que creen que por bajar de la precordillera, bajan del Olimpo.

Es lamentable que en la Escuela de Derecho se dé un ejemplo tan dantesco de atropellar el derecho y las instituciones y pisotear la honra e investidura de las autoridades. Me duele profundamente que el respeto por la democracia, las libertades y garantías pluralistas que debiesen primar en la Casa de Bello, hoy devenga irrelevante.

Esto debe ser una lección para el futuro, y no sólo para el de nuestra Facultad sino para nosotros mismos. El derecho, la democracia, las instituciones y el pluralismo se defienden, no se toman.

¡Bienvenidas y Bienvenidos al Blog de WikiDerecho.cl!

14 julio 2009

NuvolaYa que WikiDerecho.cl está abajo no abandonaremos nuestro deber de fomentar el diálogo dentro de la -pretendida- comunidad de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

Por eso es que extendemos una amplia invitación para participar en este blog que hemos habilitado a raíz del conflicto que nuestra Escuela vive actualmente y que se refleja en nuestra opinión institucional como Equipo de Administración de WikiDerecho.cl que puedes encontrar aquí.

Esperamos una participación transversal, honesta y respetuosa, entre estudiantes y profesores para contribuir al debate en nuestra Escuela.

Encontrarán:

- La Opinión Institucional del Equipo de Administración de WikiDerecho.cl

Las siguientes Columnas de Opinión, a título personal, de los miembros del Equipo:

- “Otra Nociva Colusión“, de Francisco Zambrano; Director del Equipo de Administración

- “De la Democracia y Otros Cuentos“, de Camila Olguín; co-Administradora

Y próximamente las Columnas de Camila Vivallo y Gonzalo Roig, Administradores Permanentes.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.